En los últimos años la disminución del consumo de azúcar ha sido un tema importante de debate, ya que la alta ingesta de este está ocasionando el aumento de personas con obesidad, diabetes tipo 2 y caries dental, por lo cual la OMS (Organización mundial de la salud) público un informe donde invita a aumentar los impuestos de las bebidas azucaradas para desincentivar el consumo de estos:

“La ingesta de azúcares libres, entre ellos los contenidos en productos como las bebidas azucaradas, es uno de los principales factores que está dando lugar a un aumento de la obesidad y la diabetes en el mundo. Si los gobiernos gravan productos como las bebidas azucaradas pueden evitar el sufrimiento de muchas personas y salvar vidas. Además, se reduciría el gasto sanitario y aumentarían los ingresos fiscales, que se podrían invertir en los servicios de salud” (Garwood, 2016)


Esto ha generado una alerta en varios países donde han empezado a adoptar medidas fiscales para proteger a las personas de los productos que perjudican su salud. ¨Por ejemplo, México ha introducido un impuesto especial sobre las bebidas no alcohólicas con azúcares añadidos, y Hungría grava los productos envasados con alto contenido en azúcares, sal o cafeína¨ (Garwood, 2016). Visualizando esto países como Filipinas, Sudáfrica y el Reino Unido, han anunciado también su intención de empezar introducir impuestos sobre las bebidas azucaradas.

En Colombia se está estudiando la implementación de impuestos a las bebidas azucaradas ya que el Ministerio de salud se encuentra preocupado por el aumento de obesidad en Colombia, donde actualmente “el 51% de las personas entre 18 y 64 años presentan algún tipo de exceso de peso¨ (Semana, 2016), por lo que el gobierno ¨sostiene que un impuesto al consumo calculado por gramos o mililitros del producto, se considera un mecanismo apropiado para incentivar a la industria a producir productos con bajo contenido calórico¨. (Semana, 2016).

Entonces, la tendencia mundial es disminuir el consumo y cantidad de azúcar en los productos alimenticios, por ello las casas de sabores y las empresas alimenticias se han puesto a trabajar en la investigación de nuevas tecnologías para sustituir el azúcar sin que cambie la percepción sensorial de los productos; y además brindando la ventaja de disminuir el costo de fabricación del producto terminado, pues el azúcar es una materia prima de precio poco estable como podemos observar a continuación:





Ilustración 1. Precio promedio mensual del azúcar crudo y blanco. Fuente (Asocaña, 2017)





Ilustración 2. Precio promedio anual del azúcar crudo y blanco. Fuente (Asocaña, 2017)

Lo que ocasiona que también varié el costo de fabricación de los productos cada mes; además el azúcar es una materia prima que requiere condiciones de almacenamiento especiales para evitar que se compacte y la proliferación de plagas, entonces la disminución de este también disminuye costos de almacenamiento y genera una mejor imagen empresarial frente a los consumidores que demandan cada vez productos más saludables.

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